MDR1

La Resistencia a Múltiples Drogas (MDR1), es un gen encargado de producir una proteína transportadora (la Glicoproteína P) que representa una barrera funcional de protección para el cerebro contra fármacos y otras toxinas.

La Glicoproteína P es una proteína transportadora de medicamentos que se encuentra en células normales de tejidos involucrados en procesos de absorción, distribución y eliminación de fármacos.

Cuando el gen MDR1 está mutado, no es funcional y el animal presenta una sensibilidad a ciertos fármacos que se acumulan en el cerebro y en los órganos; estos fármacos se vuelven tóxicos y provocan daños neurológicos, hepáticos, renales e incluso el coma y la muerte del animal.

Esta sensibilidad a ciertos fármacos se presenta con mayor riesgo en la familia Collie, (Rough Collie, Border Collie, Smoot Collie, Shetland Sheepdog), pero también hay otras razas que presentan esta sensibilidad (Pastor Australiano, Bobtail, Pastor Alemán, Pastor Blanco Suizo, Whippet de pelo largo,…).

La historia del MDR1 comenzó a principio de los años 80, con un nuevo antiparasitario destinado a grandes animales basado en el principio activo ivermectina comenzándose a utilizar en veterinaria general y, aunque no tenía autorización para su uso en perros, los veterinarios lo incluyeron rápidamente en el tratamiento de ciertas infestaciones parasitarias. Dicho fármaco se empezó a utilizar de forma habitual tras los diagnósticos de sarna.

Al poco tiempo de la introducción de la ivermectina, empezaron a circular rumores sobre sus efectos adversos al ser administrada a Rough Collies. Cuando un reconocido criador italiano perdió a cuatro de sus valiosos ejemplares tras su administración, las sospechas que ya se tenían sobre este fármaco se confirmaron y esta información se extendió entre todos los criadores a nivel mundial. Muchos veterinarios se mantuvieron completamente escépticos y no tuvieron en cuenta la advertencia con que la farmacéutica Merck Sharp and Dohme Ltd, (MSD) – según comunicó a la editorial ‘The Veterinary Record’- distribuía dicho fármaco: “La Ivermectina tiene efectos adversos conocidos en ciertas razas de perros”. No se detalló en el prospecto de dicho fármaco una advertencia más detallada hasta que un reputado criador perdió varios de sus valiosos ejemplares.

A medida que aumentaban el número de razas que presentaban reacciones adversas, se identificaron nuevos fármacos, varios de los cuales habían sido autorizados para uso canino, y fueron añadidos a la lista de “fármacos sospechosos”.

Actualmente, se conoce una lista de fármacos con los que la única prevención que se debe tomar es la de no administrarlos, y elegir en caso de necesidad otra alternativa farmacéutica de las muchas que existen en el mercado y que son igualmente efectivas sin producir ningún efecto adverso en el perro.

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Todos estos fármacos que han provocado toxicidad no están necesariamente  autorizados para su uso en perros.

Existen pruebas genéticas que posibilitan la detección de la variante del gen MDR1 mutado. Este método proporciona una prueba de muy alta precisión y se puede realizar a cualquier edad tomando una muestra de ADN del animal. Esta prueba nos ofrece la posibilidad de conocer si nuestro perro se ve afectado o libre de la mutación al 100%, y también, nos da la posibilidad de saber si es portador, lo que significa, que presenta una variante leve de aproximadamente el 20% de toxicidad a algunos fármacos y que puede transmitir esta mutación a su descendencia.

Esta prueba la realizan en laboratorios especializados como ANTAGENE, SLOVGEN, LABOKLIN, GENOMIA… ellos pueden certificar por escrito que determinado ejemplar de Shetland no padece el gen mutado y que ninguno de sus descendientes la padecerá.

Es muy importante que todos los criadores realicen esta prueba de MDR1 a todos sus ejemplares reproductores, machos y hembras.

El MDR1 se hereda como un rasgo autosómico recesivo.

Estos son los genotipos posibles para MDR1:

–  Genotipo +/+ (LIBRE): el perro lleva las dos copias normales del gen MDR1, este individuo no sufrirá ningún tipo de reacción o toxicidad a dichos fármacos (la muerte o intoxicación de un animal libre +/+ por sobredosis de cualquiera que sea el fármaco no necesariamente estará implicada a causa de esta mutación). Este animal no transmitirá la mutación a su descendencia y por tanto podrá ser cruzado con cualquier ejemplar.

–  Genotipo +/- (PORTADOR): el perro lleva una copia normal y la otra mutada del gen MDR1, este individuo puede verse afectado por la mutación a un nivel bajo. Los propietarios deben tener precaución con la administración de algunos fármacos. Este animal transmitirá la mutación al 50% de su descendencia, por lo tanto solo podrá ser cruzado con un ejemplar libre.

–  Genotipo -/- (AFECTADO): el perro lleva las dos copias mutadas del gen MDR1, este individuo presentará toxicidad (al 100% de probabilidad) ante la administración de cualquiera de los fármacos reconocidos como peligrosos, y por tanto debe estar prohibida su administración. Este animal transmitirá el gen mutado a su descendencia, no es recomendable realizar cruces con perros afectados, pero si en alguna ocasión se realiza un cruce, éste se hará con un ejemplar libre.

Se anima a los propietarios de estas razas de perros, a realizar la prueba para que su mascota no corra ningún tipo de riesgo a la hora de administrarle un fármaco. Si el propietario no desea realizar la prueba para saber que variante de la mutación tiene su perro, al menos deberá conocer los fármacos reconocidos como peligrosos y siempre evitará administrar esos fármacos para prevenir el riesgo de toxicidad, con el soporte de un veterinario al que se le haya informado y sea conocedor del tema.

La toxicidad que provocan estos fármacos, solo se puede evitar no administrándoselos  al animal. El MDR1 no se considera una enfermedad como tal, debido a que el perro que tiene el gen MDR1 mutado, ya sea portador (+/-) o afectado (-/-), siempre hará su vida como cualquier perro normal, ya que no existe ningún estudio que demuestre una modificación en la supervivencia del animal o que provoque algún tipo de síntoma asociado.

De acuerdo a las conclusiones de los equipos científicos hasta el momento, no se puede afirmar que los ejemplares con mutación MDR1 (-/-, +/-) sean perros enfermos, ni que tengan menor esperanza y/o calidad de vida, ni que sean menos fértiles que los perros libres (+/+).

Como se ha explicado anteriormente, la toxicidad causada por la mutación en el gen MDR1 suele producirse únicamente si se le administra alguno de los fármacos peligrosos; si estos fármacos nunca son administrados al animal, este vivirá en las mismas condiciones que uno libre (+/+), por lo tanto, para el MDR1 la mejor cura es la prevención por parte de los propietarios de no administrarlos, o informar a su veterinario del riesgo que tiene la administración de dichos fármacos peligrosos, pudiendo éste cambiarlos por otras alternativas existentes.